
El impacto de los casinos en la economía local de Paraguay

Los casinos pueden generar empleo, atraer visitantes, alimentar otras actividades comerciales y aportar recursos a municipios, gobernaciones y programas sociales. En Paraguay, además, el sector atraviesa una nueva etapa regulatoria desde 2025. Sin embargo, medir cuánto dinero dejan específicamente los casinos todavía tiene una dificultad: las estadísticas públicas disponibles suelen agruparlos junto al resto de los juegos de azar.
Cuando se analiza el impacto económico de un casino, la primera imagen suele ser la de las mesas, las tragamonedas y el dinero que circula dentro del establecimiento.
Pero su influencia sobre una economía local puede extenderse bastante más.
Hoteles, restaurantes, transporte, seguridad, tecnología, limpieza, mantenimiento y otros servicios pueden formar parte de la cadena que rodea a un establecimiento de este tipo.
En Paraguay existe además un elemento particular: una parte de los recursos generados por los juegos de azar ingresa al sistema público mediante cánones y posteriormente se distribuye entre diferentes niveles del Estado.
Desde 2025, el marco también cambió considerablemente. La Ley N.º 7438 modificó la histórica Ley N.º 1016/1997 y habilitó la concesión de casinos en Asunción y en todos los departamentos de la República. Anteriormente, la legislación limitaba su localización a determinados puntos del país.
- ¿Cuánto dinero generan los juegos de azar para Paraguay?
- Parte de ese dinero vuelve a municipios y gobernaciones
- Los casinos también pueden generar empleo local
- El vínculo entre casinos y turismo
- 2025 cambió las reglas para instalar casinos en Paraguay
- La formalización también tiene un impacto económico
- Los casinos también están sujetos a controles contra el lavado de dinero
- El juego problemático también tiene un costo económico y social
- ¿Un casino beneficia automáticamente a la economía de una ciudad?
- ¿Qué falta saber sobre el impacto de los casinos en Paraguay?
- Entonces, ¿cuál es el verdadero impacto económico de los casinos en Paraguay?
¿Cuánto dinero generan los juegos de azar para Paraguay?
Una de las cifras más claras para dimensionar económicamente la actividad proviene de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios.
Según la Memoria Anual 2025 de la DNIT, los cánones percibidos por juegos de azar alcanzaron ₲197.773.098.414 entre enero y noviembre de 2025.
En el mismo período de 2024 se habían registrado ₲159.792.172.920, mientras que en 2023 fueron ₲144.867.645.207. El crecimiento interanual de 2025 fue, por lo tanto, del 23,77%.
La propia DNIT atribuyó ese comportamiento a las reformas regulatorias, los controles, los bloqueos y una mayor formalización y cumplimiento dentro del sector.
Existe, sin embargo, una precisión indispensable: esa recaudación no corresponde exclusivamente a casinos. Incluye los cánones del universo de juegos de azar administrados bajo el sistema de CONAJZAR.
Con la información pública disponible no es posible afirmar cuánto de esos casi ₲198.000 millones provino solamente de las salas de casino.
Parte de ese dinero vuelve a municipios y gobernaciones
El efecto fiscal de los juegos de azar en Paraguay tiene una característica relevante: los cánones no permanecen concentrados únicamente en la Administración Central.
La Ley N.º 7438 establece distintos mecanismos de distribución según si el juego es nacional, departamental, municipal o corresponde a actividades explotadas en Asunción.
En los juegos de alcance nacional, después de la deducción administrativa prevista para la DNIT, el remanente se distribuye en un 30% para gobiernos municipales, 30% para gobiernos departamentales, 30% para la Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (DIBEN) y 10% para el Tesoro Nacional.
En los juegos de nivel departamental, el esquema también reserva 30% para los municipios afectados, 30% para la gobernación correspondiente, 30% para DIBEN y 10% para el Tesoro.
Para los juegos explotados en Asunción existe una distribución diferente: 25% corresponde a la Municipalidad de Asunción, 20% a los gobiernos departamentales, 20% a municipios de menores recursos, 25% a DIBEN y 10% a Rentas Generales.
Salud, educación y bienestar social
La legislación paraguaya también establece un destino para estos recursos.
El artículo 28 de la Ley N.º 1016 dispone que los ingresos provenientes de los juegos de azar deben destinarse en los distintos niveles de la administración pública a salud pública, educación escolar y bienestar social, preferentemente mediante inversiones de capital y equipamientos.
Esto convierte al juego regulado en una fuente particular de financiamiento público: una parte del dinero que genera la actividad retorna, por disposición legal, hacia administraciones locales y programas sociales.
Los casinos también pueden generar empleo local
El segundo impacto aparece en el mercado laboral.
Un casino no funciona solamente con crupieres. Necesita personal de caja, seguridad, vigilancia, limpieza, mantenimiento, administración, gastronomía, atención al cliente, tecnología y gestión.
Cuando forma parte de un complejo hotelero, la cadena puede ampliarse a recepción, cocina, habitaciones, eventos y otros servicios turísticos.
Paraguay cuenta precisamente con complejos que combinan hotelería y casino en ciudades como Ciudad del Este y Encarnación.
La existencia de puestos especializados dentro del sector también quedó reflejada durante SAGSE Paraguay 2026, realizado en Ciudad del Este, donde participaron más de 150 técnicos, gerentes de operación, trabajadores de seguridad, vigilancia y equipos operativos vinculados a salas de juego.
Esto permite identificar una cadena laboral concreta, aunque nuevamente es necesario evitar exageraciones: no existe en las estadísticas públicas consultadas un dato consolidado sobre cuántas personas trabajan exclusivamente en casinos en todo Paraguay.
El vínculo entre casinos y turismo
Otro de los posibles efectos económicos aparece cuando el casino forma parte de la oferta turística de una ciudad.
Ese fenómeno puede tener especial relevancia en destinos fronterizos o turísticos como Ciudad del Este y Encarnación, donde el visitante también consume alojamiento, gastronomía, comercio y transporte.
La Municipalidad de Encarnación, por ejemplo, ha señalado públicamente el potencial de la industria del entretenimiento para acompañar el turismo y atraer visitantes del Cono Sur, además de destacar la importancia de mantener seguridad jurídica y controles sobre los operadores.
El contexto nacional también resulta favorable para analizar esa conexión. Paraguay recibió durante 2025 un total de 3.657.194 visitantes entre turistas y excursionistas. Según datos oficiales difundidos por la Presidencia y SENATUR, el impacto económico del turismo durante ese año fue estimado en USD 1.422 millones.
Eso no significa que los casinos hayan generado esa cifra ni que puedan atribuirse el crecimiento del turismo paraguayo.
No existe información oficial que permita separar qué porcentaje de esos visitantes viajó motivado por casinos o cuánto de los USD 1.422 millones estuvo directamente relacionado con ellos.
Lo que sí puede afirmarse es que los casinos operan dentro de un ecosistema turístico que incluye hoteles, restaurantes, eventos, comercios y servicios.
El efecto puede ser mayor cuando el visitante viene de afuera
Desde el punto de vista económico, no todo gasto dentro de un casino produce el mismo efecto local.
Si un visitante extranjero llega a Paraguay, duerme en un hotel, cena en un restaurante, utiliza transporte y además visita un casino, está introduciendo gasto externo dentro de la economía local.
En cambio, si el dinero apostado proviene de un residente que simplemente deja de gastarlo en otro comercio de la misma ciudad, parte del efecto puede ser una redistribución del consumo y no necesariamente nueva riqueza para la economía.
Esta diferencia es importante para analizar seriamente el aporte de un casino sin limitarse únicamente a observar cuánto dinero mueve dentro de sus instalaciones.
2025 cambió las reglas para instalar casinos en Paraguay
La reforma de la Ley N.º 7438 abrió una nueva etapa para el sector.
Antes de esa modificación, la Ley N.º 1016 permitía casinos solamente en Asunción y en los departamentos de Alto Paraná, Itapúa, Amambay, Cordillera, Misiones y Central.
El régimen actual permite conceder la explotación de casinos en Asunción y en todos los departamentos del país.
Además, pueden funcionar más de un casino en Asunción y en aquellos departamentos con más de 250.000 habitantes. Las concesiones pueden extenderse hasta un máximo de 20 años, de acuerdo con la inversión realizada, y no son prorrogables.
La modificación amplía considerablemente el mapa potencial de inversiones relacionadas con casinos.
Sin embargo, posibilidad legal no equivale automáticamente a inversión. Para evaluar el impacto real habrá que observar dónde se adjudican nuevas concesiones, cuánto capital comprometen los operadores y qué empleo generan efectivamente.
La formalización también tiene un impacto económico
La actividad clandestina representa el reverso del casino regulado.
Un establecimiento no autorizado puede mover dinero sin aportar los mismos cánones, controles fiscales y obligaciones regulatorias que uno formal.
Por esa razón, uno de los objetivos del nuevo esquema paraguayo es fortalecer la fiscalización.
La Ley N.º 7438 considera clandestina cualquier explotación de juegos de azar que no cuente con autorización de la autoridad correspondiente y habilita su clausura.
Los controles ya han producido intervenciones concretas. En julio de 2025, por ejemplo, la DNIT verificó ocho locales en San Lorenzo y encontró 213 máquinas electrónicas de juegos de azar; 86 fueron incautadas por presuntas irregularidades en su habilitación.
En mayo de 2026 también se realizaron allanamientos en Amambay sobre locales que, según la DNIT, operaban sin autorización ni licencia de CONAJZAR.
Desde una perspectiva económica, trasladar actividad clandestina hacia el mercado regulado puede ampliar la recaudación, mejorar la trazabilidad del dinero y reducir la competencia desleal contra operadores que sí pagan cánones y tributos.
Los casinos también están sujetos a controles contra el lavado de dinero
El movimiento de dinero dentro de la industria obliga a considerar otro aspecto económico y regulatorio: la prevención del lavado de activos.
En Paraguay, las personas físicas y jurídicas que explotan juegos de azar son consideradas sujetos obligados por la normativa de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
SEPRELAD cuenta además con un reglamento específico para el sector de juegos de azar, basado en un sistema de administración y gestión de riesgos.
Eso implica obligaciones vinculadas con identificación de clientes, debida diligencia, controles internos, conservación de registros y reporte de operaciones sospechosas, de acuerdo con la normativa aplicable.
El tema sigue vigente dentro de la agenda regulatoria: en septiembre de 2026, SEPRELAD participó en una jornada regional dedicada específicamente a prevención del lavado y combate al juego ilegal online.
El análisis del impacto económico de los casinos sería incompleto si únicamente se contabilizaran ingresos, empleo y turismo.
La actividad también puede generar costos cuando el juego deja de ser una forma de entretenimiento y se convierte en una conducta problemática.
La propia reforma paraguaya reconoce esta dimensión. Entre las atribuciones de CONAJZAR se encuentra impulsar programas de concienciación sobre juego responsable y prevención de la ludopatía, además de promover prácticas de responsabilidad social empresarial.
CONAJZAR mantiene además un Código de Buenas Prácticas de Juego Responsable y Prevención de la Ludopatía dentro de su marco regulatorio.
La legislación también contempla que determinados recursos obtenidos de sanciones vinculadas con la explotación clandestina sean destinados al tratamiento y asistencia de menores afectados por juegos de azar o ludopatía, o al presupuesto de las CODENI del municipio donde se realizó el procedimiento.
Por eso, medir correctamente el impacto económico exige observar ambas caras: la actividad genera ingresos y empleo, pero también necesita prevención, fiscalización y políticas destinadas a reducir posibles consecuencias sociales.
¿Un casino beneficia automáticamente a la economía de una ciudad?
No necesariamente.
El impacto depende de cómo esté integrado al territorio.
Un casino que atrae visitantes externos, contrata trabajadores locales, compra a proveedores de la zona y genera recursos públicos puede producir un efecto económico considerablemente más amplio que uno donde buena parte del gasto procede de residentes locales y tiene pocas conexiones con otros negocios.
También importa qué ocurre con las ganancias. Cuanto mayor sea la parte del gasto que permanece circulando dentro de la ciudad mediante salarios, proveedores, impuestos y servicios, mayor puede ser el efecto local.
Por eso, el tamaño de una sala de juego por sí solo no permite medir su verdadera contribución.
¿Qué falta saber sobre el impacto de los casinos en Paraguay?
Paraguay dispone de cifras públicas sobre cánones de juegos de azar, reglas de distribución, concesiones y fiscalización.
Sin embargo, existen vacíos estadísticos importantes para medir exclusivamente a los casinos.
No se encontró en las fuentes oficiales consultadas una serie pública nacional que detalle de forma consolidada:
- cuánto facturan exclusivamente los casinos físicos;
- cuánto pagan específicamente en cánones todas las salas de casino;
- cuántos empleos directos generan en todo Paraguay;
- cuántos puestos indirectos dependen de esta actividad;
- cuántos turistas llegan al país motivados principalmente por los casinos;
- cuánto gastan esos visitantes fuera de las salas;
- cuánto de la inversión hotelera o inmobiliaria está directamente vinculada al juego.
La ausencia de esos datos impide realizar afirmaciones como que los casinos generan determinada cantidad de empleos o representan un porcentaje concreto del turismo paraguayo sin recurrir a estimaciones.
Entonces, ¿cuál es el verdadero impacto económico de los casinos en Paraguay?
La evidencia disponible permite identificar varios canales concretos.
Los casinos forman parte de una industria regulada que genera cánones públicos, empleos especializados y demanda de servicios. Cuando están integrados con hoteles, gastronomía y entretenimiento pueden además incorporarse a la oferta turística de ciudades como Encarnación o Ciudad del Este.
La reforma de 2025 amplió el territorio donde pueden concederse casinos y fortaleció la relación institucional entre CONAJZAR y la DNIT, mientras que el Estado aumentó la fiscalización de las operaciones clandestinas.
El resultado fiscal del sector de juegos de azar ofrece una señal concreta: entre enero y noviembre de 2025 los cánones llegaron a casi ₲198.000 millones, un aumento interanual del 23,77%.
Pero sería incorrecto presentar todo ese dinero como ingreso generado por casinos.
La conclusión más precisa es que los casinos tienen capacidad para dinamizar economías locales cuando consiguen atraer gasto externo, generar empleo formal, utilizar proveedores locales y aportar recursos al sistema público.
Su impacto final, sin embargo, depende de la regulación, la fiscalización, el origen del gasto de los jugadores y la capacidad de cada ciudad para conectar la actividad con turismo, hotelería, gastronomía y otros sectores productivos.
En Paraguay, la nueva legislación abre una oportunidad para que esa industria crezca. El siguiente desafío será contar con información cada vez más detallada que permita saber no solamente cuánto mueve el juego, sino cuánto de ese movimiento termina convirtiéndose realmente en inversión, empleo y desarrollo para las comunidades donde funciona.





